Declaración del Arzobispo Desmond Tutu y el disidente chino Chen Guangcheng, en el 24º aniversario de la Masacre de Tiananmen

TutuEl Arzobispo Desmond Tutu y Chen Guangcheng, declaran:

De junio del 2013 a junio del 2014, el mundo se acercará a los 25 años de la masacre de Tiananmen, ocurrida en China en 1989 cuando el ejército chino abrió fuego y mató a miles de estudiantes y otros manifestantes pacíficos.

Hoy en día el entrante presidente Xi Jinping convoca a un “renacimiento” en China y a hacer realidad el sueño de China. Al mismo tiempo, muchos de los líderes y medios de comunicación chinos han reconocido que el sueño de China no puede convertirse en una realidad sin una reforma social y política.

Tomamos las declaraciones del presidente Xi Jinping como una pequeña oportunidad para tener la esperanza de que China, mientras va reafirmando su rol de potencia mundial, comenzará a deshacerse de algunas de sus prácticas más opresivas.

Tenemos motivos para pensar que él y otros dirigentes chinos escucharán la voz de ciudadanos comunes de todo el mundo, cuando decimos que el sueño de China no existirá y no podrá realizarse mientras sus ciudadanos estén sujetos a “reformas de pensamiento” mediante opresivos campos de trabajos forzados.

Desde la Revolución Cultural de China, literalmente millones de ciudadanos chinos se han visto forzados a ser esclavos en campos de trabajos forzados por delitos relacionados con el pensamiento y la libre expresión. En los últimos tiempos hay un porcentaje cada vez mayor de personas inocentes, incluyendo abogados que intentaron defender sus propios derechos y los derechos de otros; gente común que por intentar defender sus derechos fueron secuestrados y enviados a la cárcel para ser perseguidos; y aquellos que no han hecho nada más que manifestar su lealtad a su líder religioso, Su Santidad el Dalai Lama, participar en religiones cristianas que no han sido “autorizadas” por el Partido Comunista, o practicar Falun Gong, un sistema de meditación espiritual basado en antiguas tradiciones de la propia China.

ChenDeclaraciones de ex reclusos de los campos de trabajos forzados describen a prisioneros que viven al borde de la inanición y exhaustos en ambientes contaminados y terribles, mientras son obligados a producir productos comerciales, productos que compramos, sin saberlo, en las tiendas occidentales. Una innumerable cantidad de prisioneros, cuya cifra se cree alcanza las decenas de miles, han sido ejecutados y sus órganos sustraídos para ser vendidos: una práctica tan abominable que casi está más allá de nuestra comprensión.

Al acercarse este histórico aniversario, los líderes del mundo actual tienen la oportunidad de diferenciarse de los líderes del pasado quienes, en aras del progreso económico o en nombre de la “seguridad nacional”, hicieron la vista gorda ante las atrocidades cometidas por los dirigentes chinos en contra de su propia ciudadanía. Pedimos a nuestros líderes que hablen en nuestro nombre al presidente Xi Jinping y al Partido Comunista Chino. Díganles lo que ellos ya saben: que el sueño de China sólo podrá lograrse cuando la dignidad y los derechos humanos universales de sus ciudadanos sean protegidos y respetados. Y que el sistema de campos de trabajos forzados y la brutal represión a la libertad de pensamiento, de conciencia y de expresión, los derechos humanos más básicos, seguirán siendo una herida abierta en el sueño de China hasta que estos sean confrontados y abolidos”.

Dios los bendiga,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s